La
política en este país siempre ha dado mucho de que hablar. Eso no
es historia nueva. Pero lo que siempre leemos o escuchamos son
críticas poco constructivas e insultos, nunca soluciones. Pero,
¿será que alguien tiene la solución que realmente va a cambiar lo
que estamos viviendo?
Se
ha visto un movimiento en los últimos días, de ciudadanos
preocupados, interesados en su país, que han manifestado, se han
encadenado, han cantado, exigiendo la renuncia del binomio
presidencial. Incluso entidades como el CACIF o la Iglesia ha exigido a los gobernantes la renuncia y que devuelvan lo robado.
Pero
algo el domingo me hizo reflexionar. Guatemala no está como está
solamente por los políticos corruptos. ¿Cuántos de nosotros no
hemos contribuido a la corrupción con nuestras acciones diarias?
Darle “mordida” a los policías, comprar películas “pirata”,
comprar artículos robados, desobedecer señales de tránsito. Y la
lista sigue y sigue.
En
2 Crónicas 7 encontramos una solución.
Dios mismo da a Salomón una solución para un tierra en conflictos,
para un país como el nuestro.
2
CRÓNICAS 7.14 “...si
se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y
oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos;
entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y
sanaré su tierra.”
¿Y
si en lugar de exigirle justicia a los hombres, clamamos al Único
Justo por misericordia y la sanidad de nuestro país? ¿Y
si nos humillamos, reconocemos lo mal que hemos hecho, pedimos perdón
(y no justicia) y volteamos a ver al cielo?
Es
momento de doblar nuestras rodillas y orar por nuestro país, por
paz, por sanidad, por perdón.
Doblar
nuestras rodillas y reconocer que solamente Dios es justo, que
solamente Él tiene el poder y la potestad. Doblar nuestras rodillas
y orar.
#OremosYA
#ESHORADEORAR


No hay comentarios:
Publicar un comentario
If you don't like it, there's no need to be rude... Otherwise I'll remove your comment!